Beehiiv vs Substack vs MailerLite: cuál es la mejor opción en 2025

Elegir una plataforma para enviar una newsletter no es tan sencillo como abrir una cuenta y empezar a escribir. En 2025, cada herramienta tiene un enfoque distinto: algunas nacen para crecer rápido, otras para monetizar y otras para facilitar automatizaciones o integrarse con un negocio ya establecido. Y aunque a veces parezca que todo el mundo habla de las mismas dos opciones, la realidad es que el sector se ha diversificado mucho, especialmente desde que Beehiiv y Substack consolidaron sus modelos, y MailerLite reforzó su posición como alternativa más flexible para creadores y pequeñas marcas.

Este artículo no pretende venderte ninguna. Lo que buscamos es entender qué aporta realmente cada plataforma y para qué tipo de creador funciona mejor. Hay diferencias importantes en precio, automatizaciones, analíticas, diseño, monetización y construcción de comunidad. Y aunque en Internet abundan las comparativas superficiales, aquí analizamos lo que de verdad cambia cuando trabajas con una plataforma u otra.

Beehiiv: crecimiento y datos como eje central

Beehiiv nació impulsada por antiguos miembros del equipo de Morning Brew, y eso explica casi todo. Su filosofía se basa en facilitar el crecimiento: más herramientas para captar suscriptores, más opciones para recomendar contenido, más métricas y un enfoque más técnico que el resto.

En cuanto a precio, la plataforma ofrece un plan gratuito bastante generoso, que incluye envío ilimitado y analíticas básicas. El salto está en las funciones avanzadas —automatizaciones, recomendaciones inteligentes, referidos o segmentación más profunda— que requieren planes de pago. Según sus precios actuales, sus planes Pro y Scale pueden resultar más caros que los de MailerLite, pero más completos si lo que quieres es escalar una newsletter como si fuera un medio profesional.

En automatizaciones, Beehiiv ha avanzado rápido: workflows, secuencias, triggers y una flexibilidad que no tenía en sus primeros meses. No es tan sofisticada como un sistema de marketing automation empresarial, pero está muy por encima de las automatizaciones básicas de Substack, que sigue limitándose a newsletters programadas y poco más.

La analítica es uno de sus puntos fuertes. Beehiiv permite ver tendencias, fuentes de adquisición, tasas de crecimiento, retención por cohortes y rendimiento por campaña. Si alguien quiere saber no solo cuántas aperturas tiene, sino de dónde llegan los suscriptores, qué fuentes funcionan o cómo evoluciona la base de datos, Beehiiv facilita ese análisis.

En diseño, la plataforma se ha ido modernizando: plantillas más limpias, edición modular y personalización sin necesidad de código. No llega al nivel de MailerLite, que siempre ha sido más visual, pero es suficientemente flexible.

Donde Beehiiv destaca de verdad es en la construcción de audiencia y crecimiento. Su sistema de recomendaciones cruzadas y su marketplace de descubrimiento interno se han convertido en una forma relativamente sencilla de conseguir lectores cuando tu newsletter es nueva. También ha impulsado un modelo de monetización basado en “boosts” o promociones cruzadas que permiten ingresos desde fases tempranas.

Si eres un creador que quiere crecer rápido, experimentar con datos, segmentar y tener herramientas de publicación más profesionales, Beehiiv suele sentirse como un entorno que te acompaña en la escala.

Substack: escritura y modelos de pago

Substack funciona con otra lógica. Y no es una casualidad: no nació para newsletters de crecimiento acelerado, sino para creadores que quieren construir una audiencia fiel basada en su voz, su estilo y su relación con los lectores.

El modelo de precio es simple: la plataforma es gratuita mientras no cobres. Si decides activar suscripciones de pago, Substack se queda un 10 % de los ingresos. Este sistema ha hecho que muchos escritores, periodistas independientes y analistas encuentren en la plataforma un espacio donde su trabajo puede sostenerse sin depender de publicidad o algoritmos externos.

En automatizaciones, es la opción más básica. No hay workflows avanzados, y aunque han añadido funciones como programación, publicaciones exclusivas o integración con notas y chat, sigue siendo una plataforma donde la prioridad es escribir, no automatizar.

La analítica de Substack es suficiente para un creador que publica con regularidad y quiere entender cuántas aperturas obtiene, qué porcentaje de lectores paga y cómo evoluciona la comunidad. No es tan granular como Beehiiv, pero tampoco pretende serlo. La propuesta de valor está más en la estabilidad y su red social.

En diseño, Substack mantiene un enfoque minimalista. Lo que busca es que la lectura sea agradable, sin añadidos y sin distracciones. Para muchos creadores es una ventaja, pero para quienes necesitan un control visual más preciso puede quedarse corto.

La red social es su gran fortaleza. Substack ha convertido su ecosistema en un lugar donde los lectores no solo reciben correos, sino que participan en conversaciones, comentarios y publicaciones privadas. Esa sensación de pertenencia es difícil de replicar en otras plataformas.

La monetización es directa: suscripción mensual o anual. Es un modelo claro, transparente y fácil de gestionar. Y aunque requiere tiempo para que funcione, cuando lo hace puede convertirse en un ingreso estable. Sin embargo, si prefieres monetizar con patrocinios en lugar de depender únicamente de suscriptores de pago, plataformas como Niusleters te permiten conectar directamente con marcas interesadas en tu audiencia.

Substack es especialmente adecuada para creadores con voz propia —analistas, periodistas, escritores, divulgadores— que buscan un espacio más íntimo y menos orientado a métricas agresivas.

MailerLite: la opción práctica para creadores con un proyecto más amplio

MailerLite se sitúa en un punto distinto. No se centra solo en newsletters, sino en todo lo que gira alrededor: páginas de destino, automatizaciones avanzadas, formularios, segmentación y una experiencia visual muy cuidada. Es una plataforma que funciona tanto para creadores individuales como para pequeñas marcas o proyectos con necesidades más amplias que simplemente enviar un boletín.

En precio, suele ser la más competitiva cuando necesitas automatizaciones más completas. Su plan gratuito tiene limitaciones de envíos, pero su plan Growing Business o Advanced ofrece más herramientas con un coste más bajo que Beehiiv o soluciones equivalentes.

Las automatizaciones están muy por encima de Substack y, en algunos casos, incluso por encima de Beehiiv. MailerLite permite crear flujos complejos, integrar formularios, gestionar diferentes listas y ejecutar campañas segmentadas con bastante control.

En analítica, ofrece lo necesario: tasas de apertura, clics, mapas de actividad, comportamiento del usuario y análisis de flujos. No es tan exhaustivo como Beehiiv en adquisición, pero es más completo en automatizaciones.

El diseño es probablemente su mayor ventaja. MailerLite lleva muchos años siendo una herramienta visual, con un editor limpio, bloques personalizables y páginas de destino bien resueltas. Para creadores que quieren ofrecer algo más que un correo —un espacio propio, una web sencilla, un portfolio, un archivo más completo— es una opción sólida.

En monetización, no tiene un sistema integrado como Substack, pero permite configurar funnels, campañas de venta y automatizaciones propias. Es más flexible, pero requiere más trabajo. Para quienes buscan patrocinios como fuente de ingresos, Niusleters puede complementar MailerLite conectándote con marcas que buscan audiencias segmentadas.

MailerLite es la opción ideal para quien quiere integrar la newsletter en un proyecto más grande: un negocio digital, un sitio web, un sistema de captación o un contenido más visual.

Para qué tipo de creador es mejor cada plataforma

Aquí no hay ganador universal. Cada plataforma está construida para un tipo de creador con necesidades distintas.

Si buscas herramientas de crecimiento y un enfoque más profesional, Beehiiv encaja mejor. Es la plataforma pensada para newsletters de nicho que quieren escalar rápido y analizar cada detalle de su evolución.

Si tu prioridad es la relación directa con los lectores, la voz y la sensación de comunidad, Substack es difícil de igualar. Su modelo de suscripción y su enfoque minimalista funcionan especialmente bien para escritores, analistas y periodistas.

Si tienes un proyecto más completo —una web, productos digitales, funnels, automatizaciones— MailerLite es normalmente la opción más práctica. No busca ser “la plataforma de moda”, sino una herramienta que resuelve problemas reales del día a día.

Y si ya tienes claro que quieres monetizar tu newsletter con patrocinios, sin depender exclusivamente de suscriptores de pago, Niusleters te permite registrar tu newsletter de forma gratuita y conectar directamente con marcas que buscan audiencias como la tuya. Sin intermediarios ocultos, con total transparencia y control sobre cada colaboración.

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